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JORNADA CONTRA LA OPRESIÓN, POR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS POLITICOS Y LOS PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO.

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Xalapa de Enríquez, Veracruz.- El 8 de marzo se evoca el Día Internacional de la Mujer, fecha his- tórica que se conmemora en el mundo entero para reivindicar la lucha de la mujer proletaria. Ser consecuentes en esta lucha es tomar partido por los intereses de las masas trabajadoras; estar en contra de las injusticias y desigualdades que padecen los explotados y oprimidos; y, lo es aquel que cambia con sus actos las relaciones de opresión y explotación que atan a las masas a la penuria moderna.

El papel de la mujer en la actual sociedad mexicana tiene carácter de clase. La condición de existencia de las mujeres asalariadas, las campesinas pobres, las desposeídas del campo y el resto de los sectores populares es determinada por su situación de explotadas y oprimidas.

La obrera vive, en esencia, la carencia económica que padece la campesina pobre; la campesina pobre es víctima del atraso cultural que impone el gobierno con sus programas de estudio y la exclusión al derecho a la educación, lo mismo sucede con la obrera y sectores populares en la ciudad, la causa de la desdicha de ambas es la precaria condición económica que les impone el sistema; y, ambos estratos sociales son víctimas del embrutecimiento que imponen los capitalistas a las masas trabajadoras.

En el actual sistema de explotación y opresión capitalista, la emancipación de la mujer se obtiene al quebrar y liberarse de las relaciones de producción en las que se sostiene el régimen. Absurdo que entre hombres y mujeres de la misma clase social luchen entre sí a nombre de la equidad de género, eso es actuar cual caníbales entre hermanos de clase, la lucha por la emancipación de la mujer se rea- liza como sujeto político y en unidad popular en independencia del sexo.

La sociedad capitalista en la que los burgueses nos mantienen a las masas trabajadoras en condición de sus esclavos asalariados y servidumbre es violenta, puesto que, es con la violencia de la dictadura del capital con la que se somete a los pobres del campo y la ciudad. Falso que la violencia contra la mujer provenga del sexo opuesto y emane del patriarcado, la violencia que padece la mujer en la actualidad proviene de las leyes económicas con las que se rige el actual modo de producción y es reproducida sistemáticamente con el sistema político jurídico que priva en el país.

La violencia que vive la mujer no tiene origen sexista, emana del régimen de explotación y opresión capitalista, al igual que el resto del conjunto de explotados y oprimidos la mujer es sometida a la dictadura del capital por medio de métodos violentos.

Da igual tener un presidente de la republica que una presidenta, el sexo no define a la política de gobierno con la que se sostiene la explotación y opresión sobre las masas trabajadoras; lo mismo reprime una mujer encargada de la seguridad pública que un hombre en ese puesto del Estado mexicano, ambos son igual de represores, la misma explotación y opresión se vive en una entidad federativa gobernada por una mujer que el gobernado por un hombre, ambos sirven a los intereses empresariales y de grupos oligárquicos, la misma injusticia perpetrada contra inocentes por medio de sentencias injustas e inmerecidas es avalada e impuesta por un juez que por una jueza

Son los cuerpos represivos los que cometen los crimenes de lesa humanidad en independencia de quienes los integran, sean hombres o mujeres, son los diferentes niveles de gobierno y distintos poderes de la Unión, en independencia del sexo, de los politicos de oficio que les dan vida. los que sostienen la dictadura de los capitalistas, y, lo mismo da para las masas trabajadoras que el burgués sea hombre o mujer, la explotación es la misma.

En el presente, los voceros del gobierno y seguidores de la ideologia burguesa gritan estar a favor de la equidad de género, del empoderamiento de la mujer, estar en contra de los feminicidios y violencia contra la mujer, no obstante, sus invocaciones son falsas, mera demagogia e imposición del pensamiento de los explotadores.

De palabra dicen estar en contra de la violencia contra la mujer, pero en los hechos promueven, aprueban y defienden al Estado policiaco militar y el estado de derecho oligárquico, ambas formas concretas del Estado son las generadoras de la violencia que padecen los explotados, entre ellos las mujeres. Es el Estado el responsable del inmenso número de víctimas de desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, trata de personas y la discriminación.

El empoderamiento de la mujer en el actual sistema es una ilusión. Mientras la mujer explotada y oprimida no se libere junto con el res- to del pueblo de las cadenas capitalistas no podrá determinar el rumbo de su destino, en tanto que, en la actualidad no existe empodera- miento ni de la mujer ni del hombre a secas, lo que existe es empoderamiento de una clase social sobre otra..

Politicos de ofició lucran con los derechos de la mujer, entre ellos el de la salud y la libre determinación de su cuerpo, en apariencia apoyan el aborto, pero en realidad menoscaban a la mujer como ser social. La mujer debe tener garantizada la libre determinación del uso de su cuerpo, no obstante, el derecho al aborto no debe ser aislado, tiene que ser acompañado con derechos económicos y humanos, como son el de la salud, la educación, la libre manifestación y organi- zación.

La cuota de género que tanto alardean los políticos de oficio no re- presenta los intereses de las masas trabajadoras, entre ellas las de- mandas de la mujer trabajadora y explotada. La cuota de género es una forma de envilecer la lucha por la emancipación de la mujer, en el fondo, priva el criterio de discriminar en relación al sexo y anula las capacidades y cualidades, a su vez, oculta las relaciones de explo- tación y opresión con las cuales se determina, en los hechos, quien ocupa el poder económico y político.

Con la cuota de género es a la mujer burguesa a la que se le empodera, en contra sentido, la mujer explotada y oprimida le es impuesto un fetiche como máxima aspiración, en esa medida es objeto de ma- yor dominio ideológico y desclasamiento.

Hermanos de clase, trabajadores del campo y la ciudad, mujeres de las masas trabajadoras y sectores populares, pueblo en general, unamos esfuerzos en la lucha por nuestra libertad, hoy, la ruta de emancipación tanto de hombres como de mujeres se encuentra en la lucha por el socialismo.

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

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