Místicos y Terrenales
* Para Nahle las críticas a su gobierno son “excesos” de los medios de difusión
* Los medios con buena “ética” son los que le aplauden a Morena y su gobierno
* Dice que a los medios que no la respetan “a un lado”, para no “perder el estilo”
Marco Antonio Aguirre Rodríguez
Rocío Nahle emitió una de esas risita burlona, que algunos califican hasta como siniestras o malvadas, muy al estilo de las que luego soltaba el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Y la dejó escapar justo después de decir que ella no va “a perder el estilo” con los medios y periodistas que a su criterio le faltan al respeto.
¿Quiénes son los medios y periodistas que según la gobernadora le faltan al respeto, esos que están en su lista negra?
Sencillo: los que no repiten sus discursos, los que no lanzan al aire sus boletines oficiales como si fuera la gran verdad, los que la cuestionan en lugar de alabarla.
Rocío Nahle este 11 de agosto volvió a retomar el tema de su relación con la prensa en su conferencia de prensa:
“Entonces, cada quien es libre de opinar lo que quiera, pero no tiene derecho a injuriar, a difamar, a eso no tiene derecho”.
¿Y quiénes son los que la “injurian”, la “difaman”?.
Pues precisamente quienes no replican “sus logros”, “sus avances”.
Y cada vez que hay críticas hacia su trabajo y estas crecen hasta volverse estruendo mediático, retoma su victimización y se dice objeto de “nado sincronizado”, como si fuera una gran figura, realmente una gran mística de la función pública, que mereciera que todos la volteen a ver y tengan que desacreditar su trabajo para no dejarla avanzar.
“Y entonces, cuando ves todo un nado sincronizado, dices bueno, pues ahí que se queden”.
“Ahí que se queden”. Ella, muy dignamente, erguirá la cabeza y seguirá su camino en actitud de “ni los veo ni los oigo”.
Aunque luego, a la menor provocación o sin esta, vuelve a decirse víctima.
Vaya, un caso reciente.
El columnista Claudio Ochoa publicó en El Universal su entrega con el título “Un nuevo dolor de cabeza: Rocío Nahle”, en el que señala que todos los días llegan quejas a Palacio Nacional contra la gobernadora de Veracruz. La respuesta de la gobernadora fue similar a la de López Obrador, que pedía respeto a su investidura: “De mí, pues puede decir lo que quiera, pero yo en este momento tengo que cuidar la investidura”.
Y así como la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que su gobierno no le entrega publicidad a los medios que no sigan su linea, así Rocío Nahle en una actitud similar expresó:
“Quien hable mal de Veracruz no tendrá cabida en mi gobierno”.
Luego entonces, según su lógica, hablar mal de ella es hablar mal de Veracruz.
“Yo estoy promoviendo hablar bien de Veracruz y de los veracruzanos, levantar nuestra autoestima, mostrar nuestra cultura, elevar el nivel político. Todo eso estamos haciendo”.
Ella quiere que se hable “bien de Veracruz y de los veracruzanos” y por lo mismo, hablar bien de Veracruz y de los veracruzanos es hablar bien de ella.
En su conferencia de prensa del 11 de agosto, Rocío Nahle le dijo a los reporteros, como si fuera un mantra que deben aprenderse y que por lo mismo la repite seguido, “porque eso debe de quedar claro: que el respeto es de ida y vuelta y yo los respeto, los respeto. Y quien no me respeta, pues ya a un lado, porque tampoco voy a perder el estilo”.
Ahí fue cuando dejó salir la risita medio macabra (si no la ha escuchado, está en https://www.facebook.com/share/v/1EV8i1hGWz/).
LOS MEDIOS CON BUENA “ÉTICA” SON LOS QUE LE APLAUDEN A MORENA Y SU GOBIERNO
La Cuarta Transformación está preocupada porque la mención de los vínculos de sus dirigentes y funcionarios con grupos delincuenciales, no disminuyen.
Y esto ocurre porque los medios de información en México y el mundo no han abandonado el tema, porque además todos los días aparecen más elementos en este sentido. Eso sumado a las muestras de corrupción y el despilfarro por parte de sus integrantes.
Ahora, para tratar de acallar ese ruido mediático que les disgusta, están promoviendo lo que ellos llaman los “derechos de las audiencias” tratando de controlar el flujo de información.
Y en Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle García va en el mismo sentido.
Rocío Nahle en su conferencia de prensa del 3 de agosto repitió lo que la presidenta Claudia Sheinbaum dice cada mañana, que ahora sí hay libertad de expresión, porque el presidente, o la presidenta, “todos los días se expone en la mañana a un debate prácticamente con medios de comunicación, informando qué pasa en el país”.
Pero no, no se expone a ningún debate.
La presidenta desde la mañanera impone su verdad, la visión que quiere que los mexicanos tengan del país, sin permitir el debate, precisamente.
A Rocío Nahle igual que a la presidenta Sheinbaum le molesta que los medios no se plieguen a los deseos e intereses de Morena.
Eso para la gobernadora es desorden y por eso pide que “como en todo, debe de haber orden”.
Y el orden es que los medios y los periodistas sean cajas de resonancia de sus palabras, de sus posiciones. Que atiendan lo que dice, cuando ella dice, donde ella dice y cómo ella dice.
Vaya, pues, el orden debe ser que se le aplauda.
Si no se hace esto, si existe una linea crítica, para la morenista “hay un exceso” y es “cuando se cruza la línea”.
Cualquier cuestionamiento es un exceso.
Habla de “difamaciones y mentiras o manipulaciones”, de los medios, pero evade las mismas posturas de su gobierno y de sus funcionarios.
Cualquier investigación sobre los problemas del estado ya es una difamación, una mentira o una manipulación, porque no se replica su discurso.
Porque los medios hacen esto,“hay afectaciones a la sociedad y a terceras personas”, según ella.
¿Cuáles son esas “afectaciones a la sociedad”? Probablemente que siente que su discurso de poder enfrenta ruidos y ya no llega con toda la potencia y el impacto que Rocío Nahle quiere.
Y las afectaciones a “terceras personas”, pues el público que no reacciona como ella quiere, con los aplausos, las porras y las loas que ella espera.
Cuando los medios tienen posiciones críticas, que ella considera que son rebases o “cruces de línea”, de su línea, es cuando “se pierde el profesionalismo y la ética del comunicador y del periodista”.
Vaya pues, Rocío Nahle tiene ya definido lo que quiere que sea la ética de los periodistas y los medios, y por ende, la deontología que debe imperar.
Eso del padrón de periodistas es algo relativo.
Rocío Nahle dice que “a mí cuando alguien me pregunta, pues yo contesto. Yo no estoy diciendo eres periodista, no eres periodista. Yo tengo que contestarle a todos los veracruzanos”.
Pero no, Rocío Nahle no contesta. Más bien da evasivas.
Por ejemplo, nunca se ha mostrado, con datos, el costo real de la remodelación del Palacio de Gobierno y de la Casa Veracruz, que Nahle volvió a ocupar.
Pero ella habla de que “también es momento de ordenar, es momento de retomar la ética en una profesión tan noble como es el periodista”.
Para ella, ¿cuál es esa ética que reclama?
Pues la que se quiere imponer desde los lineamientos para los medios de difusión, comenzando por los electrónicos, porque según ella, son para “seguir protegiendo la libertad de expresión”. Ah, pero eso sí, “con ética”.
¿Cuál ética? Los lineamientos que quiere imponer el gobierno de Claudia Sheinbaum, que no son éticos, sino ordenamientos.
“Entonces, estos lineamientos que se están haciendo, pues que salgan para seguir protegiendo exactamente la libertad de expresión, pero con ética”, son sus palabras.
Dice Rocío Nahle que “hay que ordenarnos todos: los políticos, los representantes”.
En una lógica muy sencilla lo plantea: “estamos expuestos (los políticos). Y sí, o sea, si hacemos algo que está mal, pues está mal”.
Pero que la prensa no haga señalamientos de eso, porque “no es a través de amagos”, porque ella considera que cada señalamiento que se le hace y que no le gusta, es un amago.
“Yo no trabajo así, siempre lo he dicho. O sea, el respeto es de ida y vuelta”. No quiere cuestionamientos, porque son “amagos”, faltas de respeto.
Por cierto, un amago, de acuerdo con la Real Academia Española de la lengua, es un intento, un ademán, un conato, un indicio, un síntoma (de algo), o una finta (en el sentido de ademán o amago que se hace con intención de engañar a alguien).
Pero, ¿cuál es el respeto que ella tiene por la libertad de prensa y la libertad de expresión?.
Pues, cada vez que está frente a reporteros trata de no contestar lo que le preguntan.
Rocío Nahle en su soliloquio trata de suavizar la revelación que hizo de su visión autoritaria y agrega que las publicaciones de la prensa “ayudan”: “incluso el trabajo periodístico ayuda. Cuando hacen un trabajo de investigación o algo y uno no sabe, pues me ayuda”.
Cuando hizo esa declaración, antes le habían mencionado que el presidente municipal de Alto Lucero, Roque Castillo Castillo, le entregó boletos de un baile a los empleados del ayuntamiento para que los vendieran a fuerza y que entregaran el dinero sin importar si habían podido colocarlos o no.
Ese fue el ejemplo que uso para decir que el trabajo de la prensa le “ayuda”: “cuando hacen un trabajo de investigación o algo y uno no sabe, pues me ayuda. Como este es el caso que me están diciendo del de Alto Lucero, de un baile. Pues yo no sabía eso. Bueno vamos a investigarlo y vamos a hablar con el alcalde para decirle, pues no estás ahí para hacer negocio”.
Si realmente investigó ese caso, nunca se supo; si alguna vez habló con el alcalde de Alto Lucero para recriminarle su actitud, no hay referencia.
Pero lo que sí es cierto, es que el alcalde le insistió a los trabajadores que debían entregar el costo de los boletos o que se les iba a descontar vía nómina.
Eso es una muestra de cómo el trabajo de la prensa “le ayuda” a Rocío Nahle. Esto es, que puede conocer lo que difunde, pero le importa un comino.
También es un ejemplo de como ella toma en cuenta las irregularidades del quehacer público que son evidenciadas por la prensa.
Nada más con un “ah, sí, luego lo veo”. Si acaso.
DICE TENER UN “RESPETO ABSOLUTO” POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, PERO CUANDO NO LE GUSTA ALGO, ATACA A LOS MEDIOS Y PERIODISTAS
En sus conferencias de prensa la gobernadora Rocío Nahle tiene un doble discurso hacia la prensa. Por un lado dice tener “respeto absoluto” a la libertad de expresión, pero por el otro, cada vez que se publica algo que no le gusta usa un discurso de confrontación y descalificación hacia medios y periodistas.
Aquí algunos ejemplos:
* El 26 de mayo de 2025 ante reportes de violencia en las campañas por las presidencias municipales, la gobernadora prefirió acusar los señalamientos de "notas falsas” que hacían apología del delito. Prácticamente acusó que los medios eran los que provocaban el clima de violencia durante las elecciones municipales de Veracruz en ese año.
* El 23 de junio de 2025, después de que se evidenció la minirefinería encontrada en el sur de Veracruz, cerca de Coatzacoacos, dijo que no era tal, sino una “mezcladora”, pero dijo no tener “el dato” sobre la misma, aún cuando la FGR ya había difundido su existencia. En esa ocasión, en lugar de decir que el trabajo de la prensa le ayudaba, demeritó lo publicado diciendo que "no nos podemos guiar por notas".
* El 28 de julio de 2025 Rocío Nahle calificó "de miserables" a los medios y periodistas que difundieron el asesinato en Álamo Temapache de la maestra jubilada Irma Hernández Cruz. Dijo que lo llevaron a "niveles de escándalo", argumentando que se estaba lucrando con el dolor de una familia enlutada. Pero ella aseguró que la profesora torturada por un grupo delincuencial murió de “un paro cardíaco” y hasta llevó a un supuesto forense para que fortaleciera su afirmación.
* Ese mismo 28 de julio de 2025, Nahle emplea una vez más su figura de "nado sincronizado" para descalificar lo publicado sobre el caso y hasta declaró abiertamente su rechazo a interactuar con ciertos medios: "Ni modo que yo le esté contestando al Reforma... para politiquería eso es en otro tema".
* El 18 de agosto de 2025 reitera el descalificativo de "aves carroñeras" hacia periodistas que preguntan sobre la inseguridad en el estado después de que Reforma difundió información de sobre extorsión policial en carreteras. El hecho lo desacreditó por completo y lo demeritó, "ellos podrán decir lo que sea". Sólo le faltó sincerarse y reconocer que a ella le importa nada lo que se diga.
* El 25 de agosto del mismo año, ante una queja de la prensa sobre que sus secretarios de despacho no dan información que se les pide, Nahle afirma que "nosotros no le prohibimos nada a nadie. Aquí hay libertad de expresión”. Sin embargo, ninguno de sus funcionarios habla sin su permiso previo.
* El 22 de septiembre de 2025, al responder a investigaciones sobre el "huachicol fiscal", acusa a medios nacionales de aplicar el "calumnia que algo queda" y le reclama a los periodistas "súbanle a la ética periodística tantito porque nosotros estamos trabajando".
* El 15 de diciembre responde a críticas de columnistas nacionales sobre la falta de apoyos a pescadores llamándolos "profesionales del chantaje y de la extorsión". Ese mismo día se lanza contra TV Azteca diciendo que “ataca” a Veracruz por no tener convenios publicitarios: "El que le pega a Veracruz, yo tengo que defender a Veracruz... no tiene convenio y no va a tener con nosotros". O sea, que reconoce que tiene convenios, pero con quien busca quedar bien con ella.
Año 2026
* El 23 de febrero de 2026, ante la violencia que se dio también en Veracruz, por la muerte de El Mencho, el líder del CJNG, Rocío Nahle incluso dice que la difusión de los mismos es “información falsa”; le pide a la ciudadanía no entrar en la "narrativa del caos ante información falsa" y clama porque se informe solo de "fuentes confiables" (gubernamentales).
* El 2 de marzo de 2026 asegura que los periodistas "tienen derecho a escribir todo lo que quieran, pero no tienen derecho a insultar ni a decir mentiras ni a calumniar". Y otra vez se dice víctima de "campañas de desprestigio", ante las cuales aseguró que su mejor defensa es que "trabajo mata grilla".
* El 23 de marzo de 2026 ataca directamente a los columnistas Salvador García Soto y Mario Maldonado, llamándolos "comentócratas nacionales", que llevan seis años criticando su persona y sus proyectos.
* El 6 de abril de 2026 ante una solicitud de transparencia sobre la compra de las "camionetitas de la salud", Nahle responde de forma confrontativa al reportero: "Le causa a usted ahí pues este nervios", aunque accede a mostrar las facturas para probar que no hay opacidad, pero nunca las enseña.
* El 20 de abril de 2026 insiste que en su gobierno "opacidad no hay" y descalifica las dudas de la prensa sobre la deuda pública como una "confusión", que tampoco aclara satisfactoriamente.
* El 15 de junio de 2026, en una de sus afirmaciones institucionales más enfáticas, declara: "En mi gobierno a nadie se le limita la libertad de expresión... Jamás yo les he dicho: 'Oigan, ustedes lo que dijeron está mal o está bien'. Mi gobierno es abierto, es plural, respetuoso", pero ahí están todas las descalificaciones, las denostaciones, las confrontaciones.
* El 22 de junio de 2026 califica de "borregazos" las denuncias públicas sobre corrupción en la delegación de tránsito de Xalapa, aunque asegura que las mismas se investigarán. Tampoco nunca informó si algo se hizo.
Podría haber muchos ejemplos más, pero la lista ya es bastante larga.
Esto da una idea de cuál es la verdadera concepción de Rocío Nahle sobre la prensa y la relación que tiene con la misma.