Dolosamente dañan a permisionaria de taxis al reinstalar casetas de venta de boletos en el AICM
CDMX, 29 de mayo de 2026.- En lo que tiene una evidente intención de afectar la actividad de venta de algunas de las empresas pequeñas permisionarias de taxis en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, las autoridades de éste construyeron una serie de “caballerizas” para la venta de boletos, cuyo tamaño y ubicación propicia que algunas empresas, sobre todo las pequeñas, prácticamente no puedan comercializar sanamente su servicio en este momento.
Ante la afectación comercial propiciada por esta decisión de las autoridades de la terminal aérea capitalina, incluso una de las empresas afectadas está considerando interponer un amparo por francas acciones que violentan las disposiciones de la Ley Federal de Competencia Económica, así como las disposiciones de derechos humanos, mismas “que como siempre sucede en el Aeropuerto”, nunca son consultadas por las autoridades antes de tomar una decisión con respecto al servicio de taxis.
La administradora de CASADEY, explica que durante mayo se construyó una serie de mini espacios de un metro cuadrado aproximado para la venta de los boletos, ubicada en bandas de reclamo de equipaje en llegadas nacionales, así como en inmediaciones de salidas internacionales de ambas terminales, que por sus condiciones técnicas no permite una clara distinción de las empresas por parte de los usuarios, quienes se acercan a los espacios que tienen más cercanos bajo la creencia de que “todos son lo mismo”.
Adicionalmente, y debido al mínimo espacio que tienen algunas empresas, no es posible que haya más de una o un vendedor, lo que además propicia un fenómeno de “depredación” por parte de otras empresas y así se incrementa el daño a la eficiencia del servicio.
“Si una vendedora necesita ir al baño tiene que desconectar todo su sistema y volverlo a conectar cuando regresa, lo que desde luego daña la eficiencia en el servicio, y esto es sólo un ejemplo de las complicaciones que se han generado”.
Y si una vendedora está embarazada, afirma, definitivamente no podría trabajar en ese espacio… “las condiciones de trabajo se tornan inhumanas”.
Bajo estas condiciones, promovidas por un frente de algunas empresas que se han aliado para beneficiarse con esta distribución, las ventas de boletos para los permisionarios afectados principalmente CASADEY se han prácticamente “desplomado” y actualmente están vendiendo únicamente un 10% de lo que regularmente vendían en meses anteriores.
De continuar con esta situación, sin que haya una solución efectiva por parte de las autoridades del Aeropuerto para que todos los permisionarios compitan bajo las mismas condiciones comerciales, económicas, humanas y de espacio, “en unos meses nos habrán sacado del mercado y no estaremos en condiciones de continuar con el servicio”.
Por lo anterior, hicieron un llamado a que las autoridades del AICM tomen una decisión pronta, justa y efectiva, con cajas que garanticen privacidad ya que un metro cuadrado no garantiza la secrecía necesaria para brindar un servicio aseguro, afirma María Guadalupe Espinosa administradora de taxis CASADEY.

Es necesario que existan las condiciones humanas, comerciales y de igualdad para todas las empresas del servicio de transporte de taxis, ya que entre este tipo de decisiones y el gradual ingreso de los taxis de aplicación que se ha permitido en el AICM, estarán acabando con el servicio que ofrecen algunas compañías que dan empleo a decenas de familias mexicanas, advirtió.


