Cambian de un día para otro la estancia infantil y dejan en incertidumbre a 80 menores; padres toman oficinas del ISSSTE en Veracruz
Familias acusan falta de planeación, omisiones administrativas y decisiones tomadas sin información previa; señalan al subdelegado de Administración, Tomás Jiménez Zárate, como responsable de atender el conflicto.
Xalapa, Ver.– La incertidumbre llegó sin previo aviso. Durante el fin de semana, padres y madres de familia de menores derechohabientes del ISSSTE recibieron la notificación de que la estancia infantil “Años Mágicos” dejaría de prestar el servicio y que, a partir de este lunes, sus hijos tendrían que ser trasladados al centro infantil “Chiquitines”, ubicado en la zona de El Dique.
La decisión, aseguran los inconformes, fue comunicada de manera repentina, sin una explicación suficiente, sin consulta previa y sin brindar certeza sobre las condiciones en las que se realizaría el cambio. El resultado: alrededor de 80 niñas y niños, entre lactantes, maternales y preescolares, quedaron en medio de una determinación administrativa que sus padres calificaron como improvisada y carente de sensibilidad.
Ante la falta de respuestas, las familias decidieron pasar de la inconformidad a la protesta. Desde antes de las 9:00 de la mañana, bloquearon el acceso a las oficinas de la Representación Estatal del ISSSTE en Veracruz para exigir que se dé marcha atrás al cambio y que las autoridades expliquen por qué una modificación que afecta directamente a decenas de menores fue informada prácticamente de un día para otro.
La molestia no se limita al traslado. Para los padres, el fondo del problema es la manera en que se tomó y comunicó la decisión: sin anticipación, sin diálogo y, según denunciaron, sin cumplir con los procedimientos administrativos que deberían garantizar una transición ordenada y segura.
Durante la manifestación, los inconformes señalaron directamente al subdelegado de Administración del ISSSTE en Veracruz, C.P. Tomás Jiménez Zárate, a quien atribuyen presuntas omisiones en el cumplimiento de los procesos establecidos para este tipo de modificaciones.
Las acusaciones plantean una pregunta que hasta ahora no ha recibido una respuesta pública: ¿quién autorizó el cambio y bajo qué criterios se decidió modificar, de manera repentina, el servicio de estancia infantil para cerca de 80 menores?
Porque detrás de cada expediente administrativo hay familias que deben reorganizar horarios, traslados y actividades laborales. Detrás de cada notificación tardía hay madres y padres que dependen de estos servicios para poder trabajar. Y detrás de cada decisión tomada sin información suficiente hay niñas y niños cuya estabilidad y rutina quedan sujetas a determinaciones burocráticas.
Los manifestantes exigieron que el ISSSTE revise el procedimiento, transparente las razones del cambio y garantice que cualquier modificación se realice con apego a la normativa, con información oportuna y priorizando el interés superior de la niñez.
El conflicto también vuelve a colocar bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de la representación estatal del instituto. Para las familias, no basta con ofrecer un nuevo espacio; demandan certeza, claridad y respeto a los procedimientos.
La protesta dejó un mensaje claro: la administración pública no puede tratar los servicios de cuidado infantil como si fueran simples movimientos de oficina. Cuando una decisión afecta a decenas de niñas y niños, la improvisación tiene consecuencias.
Hasta el cierre de esta edición, el ISSSTE en Veracruz no había dado a conocer una postura pública detallada sobre las denuncias ni informado si el cambio sería suspendido o revisado. Mientras tanto, los padres advirtieron que mantendrán la presión hasta obtener una respuesta formal y una solución que garantice la continuidad del servicio sin poner en riesgo la estabilidad de sus hijos.