La CFE prevé analizar más de 60 proyectos solares y eólicos que sumarían 8.2 gigavatios de capacidad eléctrica, en una estrategia para fortalecer la red nacional y mejorar la confiabilidad del suministro ante el riesgo de apagones.
México prepara un importante impulso a la generación de energía limpia con una cartera de más de 60 proyectos de centrales eléctricas, principalmente solares y eólicas, que representarían una inversión estimada de 12 mil 500 millones de dólares y permitirían fortalecer la capacidad de generación del sistema eléctrico nacional.
De acuerdo con información atribuida a una persona familiarizada con el asunto, el Consejo de Administración de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tiene previsto votar el próximo 20 de octubre sobre la aprobación preliminar de estas iniciativas, cuya capacidad conjunta rondaría los 8.2 gigavatios (GW).
La nueva capacidad sería equivalente, en términos aproximados, a la producción de ocho reactores nucleares, dependiendo de la potencia y las condiciones de operación que se tomen como referencia.
Una apuesta para fortalecer la red eléctrica
El desarrollo de estos proyectos busca incrementar la disponibilidad de electricidad en México, en un contexto de creciente demanda energética y de la necesidad de fortalecer la infraestructura de transmisión y distribución.
La incorporación de centrales solares y parques eólicos podría contribuir a diversificar las fuentes de generación, reducir la dependencia de determinadas tecnologías y mejorar la capacidad de respuesta del sistema eléctrico ante periodos de alta demanda.
Sin embargo, el aumento de la generación renovable no garantiza, por sí solo, que desaparezcan los apagones. Para mejorar la confiabilidad del suministro también se requiere invertir en líneas de transmisión, subestaciones, sistemas de almacenamiento y mecanismos que permitan equilibrar la oferta y la demanda eléctrica.
Una inversión millonaria, pendiente de aprobación
El monto estimado de 12 mil 500 millones de dólares podría variar en función de los costos definitivos de cada proyecto y de las obras de transmisión necesarias para incorporar la nueva energía a la red nacional.
Por ahora, la votación prevista para el 20 de octubre constituiría un paso preliminar dentro del proceso de evaluación. Por ello, la aprobación inicial no debe interpretarse como la autorización definitiva de todas las obras ni como garantía de que comenzarán a operar de inmediato.
¿Se reducirán los apagones en México?
La expectativa es que una mayor capacidad de generación ayude a atender las necesidades energéticas del país y acompañe el crecimiento de la actividad económica y el consumo doméstico.
No obstante, el impacto real de esta inversión dependerá de la ejecución de los proyectos, sus fechas de entrada en operación y la capacidad de la infraestructura eléctrica para transportar la energía hasta los centros de consumo.
El reto para México no será únicamente producir más electricidad, sino garantizar que llegue de manera continua y confiable a hogares, comercios e industrias. Solo con generación suficiente y una red eléctrica fortalecida podrá traducirse esta apuesta energética en un suministro más seguro para la población.



