Alumnas y alumnos de los talleres de cocina del DIF Municipal presentan sus creaciones gastronómicas y promueven el consumo de productos locales.
ALTOTONGA, VERACRUZ.– La gastronomía, las tradiciones y el talento de las familias altotonguenses se hicieron presentes durante el Festival del Sabor, una de las actividades que forman parte del Festival Altotonga “Ecos de la Memoria”, con el que se busca preservar y fortalecer las expresiones culturales que dan identidad al municipio.
En este encuentro participaron alumnas y alumnos que han formado parte de los cursos y talleres de cocina promovidos por el DIF Municipal de Altotonga, quienes tuvieron la oportunidad de mostrar al público los conocimientos, habilidades y experiencias adquiridos durante su proceso de capacitación.

A través de una variedad de platillos, los participantes compartieron su creatividad, dedicación y gusto por la cocina, demostrando que la gastronomía representa mucho más que la preparación de alimentos: es también una expresión de identidad, convivencia y transmisión de conocimientos entre generaciones.
El Festival del Sabor se convirtió así en un espacio para reconocer el esfuerzo de quienes participan en los programas de capacitación, al tiempo que permite visibilizar las oportunidades de desarrollo personal y económico que pueden generarse mediante el aprendizaje de nuevas habilidades.
Asimismo, la invitación a las familias y visitantes para acercarse y consumir los productos elaborados por las y los participantes busca fortalecer el comercio local, generar oportunidades de ingreso y contribuir a la economía de los hogares.
Estas actividades, enmarcadas en las celebraciones de Día de Muertos, también permiten reconocer que las tradiciones se mantienen vivas no solamente a través de las ofrendas, la música y las expresiones culturales, sino también mediante los sabores, recetas y costumbres que forman parte de la memoria colectiva.
Con iniciativas como el Festival del Sabor, Altotonga abre espacios para que el talento de su gente encuentre oportunidades de expresión, reconocimiento y crecimiento.

Porque preservar nuestras tradiciones también significa compartir nuestra gastronomía, impulsar el talento local y mantener vivas las raíces que nos dan identidad.



