Místicos y Terrenales
Decir que el destino de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) es incierto, no es especulación, si no proyección en base a sus funcionarios.

Místicos y Terrenales
* Algunos se nota francamente el favoritismo
Marco Antonio Aguirre Rodríguez
Decir que el destino de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) es incierto, no es especulación, si no proyección en base a sus funcionarios.
Todo empieza con una gobernadora a la que para nada le interesa la cuestión educativa, pues lo suyo, lo suyo, ha sido el ser recaudadora de Andrés Manuel López Obrador.
Así fue como escalo en Morena hasta llegar a ser gobernadora de un estado que desconocía: Veracruz.
Después, de acuerdo con el directorio de la misma UPAV, seguimos con la hoy secretaria de Educación, Raquel Bonilla Herrera, quien todavía en el año 2024 en su currículum en el Senado ponía que su trayectoria académica era “Licenciatura en Derecho (Trunca)” y un año después (¡oh cosas de la vida!), siendo senadora, estando en la ciudad de México, ya tenía hasta cédula de esa carrera por una universidad particular de Poza Rica.
Nunca ha tenido ni siquiera una experiencia educativa. Todo su desempeño ha sido político.
Después está el subsecretario de Educación Media Superior y Superior, David Agustín Jiménez Rojas, quien su carrera en Veracruz está llena de irregularidades.
David Jiménez llegó al estado traído por Erik Cisneros, el secretario de Gobierno de Cuitláhuac García, quien lo nombró director del Registro Público de la Propiedad, en 2018, y en donde estuvo hasta septiembre del 2020, cuando fue removido por señalamientos de corrupción, entre los que se encuentra el despojo de un rancho, el revés de un juez federal a la secretaría de Gobierno y que tuvieron que regresarle una notaria al yunista (de los Yunes de El Estero) Leopoldo Domínguez Armengual, a quien le habían revocado su patente.

De ahí lo mandaron como representante de Morena al Organismo Público Local Electoral (OPLE) de Veracruz, de septiembre de 2020 a octubre de 2021; en ese cargo fue denunciado por “violencia política de género”, por la perredista Yazmín Copete Zapot.
En 2021 apareció como candidato a diputado suplente en la posición 8 de la lista plurinominal de Morena.
De ahí, con el apoyo de Juan Javier Gómez Cazarin, después de abandonar a Erik Cisneros, lo designaron consejero del IVAI, igualmente sin tener experiencia en la materia, y hasta lo hicieron presidente del Instituto. Su nombramiento fue cuestionado porque incumplía el requisito de no haber sido candidato a cargo de elección popular, cuando menos tres años antes de su designación.
Cuando desaparece el IVAI lo designan subsecretario de Educación, y desde su llegada comenzaron los conflictos en el área que le toca.
Según la ficha curricular que tenía en el IVAI, era licenciado en derecho y máster en derecho empresarial y Corporativo, por el Colegio Superior de Ciencias Jurídicas de la Ciudad de México, además de tener una maestría en Derecho Notarial por El Colegio de Veracruz (Colver).
También cursaba el doctorado en Investigación del derecho, y maestría en Gobierno en el Colegio de Veracruz, y realizaba un posgrado en Derecho Anticorrupción en la escuela judicial.
Ahora, ya como subsecretario, en su currículum de la SEV dice que es maestro en Gobierno, maestro en Derecho Notarial y maestro en Derecho Empresarial y Corporativo.
Pero su constancia de cédula profesional sólo dice que es licenciado en derecho y máster en Derecho Notarial.
¿Y todos los otros cursos donde están?
Esto es una muestra que con esa experiencia y esas actitudes, ¿que sensibilidad educativa puede tener?
SE PONEN TÍTULOS PARA LOS QUE NO TIENEN CERTIFICACIÓN Y ESTÁN EN POSICIONES PARA LAS QUE CARECEN DE PERFIL
Otro que se inventa títulos, es el rector Rodolfo Torres Velázquez, quien tiene una amplia experiencia en otras cosas, entre ellas lo que algunos llaman “ingeniería electoral”.

En 2018, se presentaba en el Instituto Mora como “doctor” en Computer Science and Software Engineering, por The University Newcastle, al actuar como coordinador del diplomado Instituciones y Procedimientos Electorales.
Más allá de haber coordinado ese diplomado, carece de experiencia en educación.
Pero además su cédula profesional sólo es como ingeniero químico petrolero.
- Erick Alarcón Huerta, director de Educación Superior. Es uno más de los que se ponen títulos que no pueden mostrar y que tampoco tiene experiencia educativa.
También es de los que presentan un salto extraordinario en las posiciones que tenía y la que asume.
De acuerdo con su currículum de Sefiplan, entidad de la que proviene, antes de este cargo que ahora tiene, era “Analista Administrativo en el Departamento de Seguimiento de Acuerdos de los Sistemas de Coordinación Fiscal de la Dirección General de Vinculación y Coordinación Hacendaria hasta el 31 de
marzo de 2025”.

Su cédula muestra que tiene sólo licenciatura.
- Gabriela Muñoz Rivera, directora de Educación Media Superior. Aún cuando se presenta como máster, su cédula profesional muestra que sólo tiene la licenciatura en derecho y su mayor acercamiento con la función educativa es como asesora solidaria de la misma UPAV, en la licenciatura en Derecho

- Jesús Miguel Ramírez Herrera, director de Administración y Finanzas. Este es uno de los casos raros, porque aún con el puesto que tiene, su licenciatura es en Mercadotecnia. Es también de los funcionarios que provienen de la Sefiplan y por tanto, muy probablemente, impuesto por el titular de esa dependencia, el poblano Miguel Santiago Reyes Hernández.
- Ricardo de la Rosa Pérez, director de Planeación y Programación. Es otro poblano llegado a Veracruz; tuvo un puesto en la CFE en aquella entidad y probablemente el grupo de Manuel Bartlet (del cual es parte el titular de Sefiplan) ya no lo pudo colocar en la misma, por lo que le pidieron a Rocío Nahle que lo admitiese en el estado, donde le dio este puesto. Igual, tampoco tiene la más mínima idea de lo que es la cuestión educativa

- María de los Ángeles Domínguez García, directora de Asuntos Jurídicos. Antes de este cargo fue secretaria de acuerdos del Tribunal Superior de Justicia Estado de Veracruz, según su currículum, aunque no da mayores detalles del campo jurídico en el que se desempeñó.
- Erika Campos García, departamento de Difusión Académico Cultural. Antes de este puesto fue Secretaria y Asistente administrativo de la Auditoría Especial de Planeación Evaluación y Fortalecimiento Institucional, en el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS). Además del gran ascenso, su trayectoria profesional no tiene nada que ver con la difusión académica y cultural.
- Ana Maurit Devit Del Ángel, Unidad de Género. Es tal vez la única que tiene una experiencia directa en la función asignada, pues en el Consejo Veracruzano de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico (COVEICYDET), tuvo el mismo cargo.
- Gabriela Mejía Olivares, Unidad de Transparencia. Pasó de ser secretaria mecanógrafa en el extinto Instituto Veracruzano de Acceso a la Información, de acuerdo con la información disponible en el Portal de Transparencia, aunque el IVAI igual tiene documentación oficial que identifica a Gabriela Mejía Olivares como integrante de su personal. Este es de los puestos en los que hay un gran salto y que alguien mal pensado podría creer que se debe a algún favoritismo.
Con estos, que son los grandes místicos de la UPAV, ¿qué clase de nueva universidad se puede formar?.
Ya el tiempo lo dirá para la hoy, ya no autónoma, Universidad Popular.



