El Baldón.
El verdadero problema de México.

El Baldón. El verdadero problema de México.
José Miguel Cobián.Hobbes creía que sin reglas la gente lucharía entre sí. Elimina ley y consecuencias. Y la gente actúa con brutalidad y violencia. Vidas cortas. No porque la gente sea mala sino porque el miedo es más poderoso que la moralidad. Ese ha sido el gran mérito de las religiones. Unir a grupos grandes de personas, desconocidas entre sí, mediante un conjunto de reglas que aplican a todos. Y que en teoría buscan el bien general. O cuando menos mantener la cohesión social mediante la seguridad que otorga pertenecer a una sociedad con reglas.
México lleva el camino opuesto. Nos hemos convertido en una sociedad donde violar las reglas, violar la ley, no tiene consecuencias. De ahí que la brutalidad y violencia imperen a lo largo y ancho del país. El mayor daño que le causó a México AMLO fue destruir lo poco que había del edificio legal y de seguridad pública.
Hoy el país es tierra de nadie. La consigna de protégete tú mismo es la regla. Aplica la ley por tu propia mano. Defiende con uñas y dientes a tu familia y a tu patrimonio. No hay autoridad. No hay seguridad. No hay justicia.
Quizá la consecuencia más grave ha sido la pérdida de dignidad de un sector de la población. Por creer que el manto protector de la mayor potencia de delincuentes los va a proteger, defienden a ese grupo que hoy se apropió de México y de las instituciones. Lo hacen sin darse cuenta que el sistema mata y devora a sus propios hijos.
Entre la masa que perdió la dignidad y la masa apática que ha decidido aceptar que su país ya no es suyo todo parece indicar que México seguirá la espiral descendente hacia la decadencia más absoluta.
Cualquier marcador de bienestar en una sociedad civilizada va en picada desde hace ocho años en algunos casos. Y en otros desde hace muchos más. Todo el mundo y los mexicanos primero lo vemos y nada hacemos.
Seguridad, salud, educación. Servicios públicos. Infraestructura urbana. Crecimiento económico. Justicia. Todo al servicio de una banda de ladrones que se apropiaron del país.
En México ya no hay héroes que defiendan a su patria de los piratas que hoy se adueñaron de ella. Todas las instituciones están al servicio de la rapiña y el abuso de quienes detentan el poder.
Incluso quienes fingen ser opositores en partidos políticos están al servicio del régimen para lograr obtener su parte del botín.
Mientras tanto. El mexicano común. El de a pie. Avanza lenta pero inexorablemente hacia un precipicio de sufrimiento económico y social. Más tarde que temprano se darán cuenta que la apatía o la pérdida de dignidad no son camino para que ellos y sus familias logren una vida mejor.
Nada se puede esperar de un pueblo que observa como el gobierno destruye el futuro de sus hijos con una mala educación. Impidiendo la movilidad social que otorga el conocimiento y no protesta, no exige, no demanda. Vende el futuro de sus hijos por unos pesos.
Quizá la peor desgracia de México es tener una mayoría de “esos” mexicanos.
C. P. C. José Miguel Cobián Elias



