Arroyo Moreno: drenaje a cielo abierto y bomba sanitaria
Boca del Río, Ver.- La reserva ecológica de Arroyo Moreno dejó de ser pulmón natural para convertirse, sin rodeos, en el gran drenaje clandestino de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río. Lo que debería ser un santuario ambiental hoy es un caldo de cultivo de bacterias fecales que rebasan —y por mucho— los límites internacionales.
El investigador de la Universidad Veracruzana, José Antolín Aké Castillo, no se anda por las ramas: el agua está cargada de Escherichia coli y enterococos, es decir, contaminación directa de origen sanitario. Traducido al lenguaje ciudadano: lo que llega al arroyo es, literalmente, desecho humano sin tratamiento suficiente.
El problema no es nuevo, pero sí cada vez más descarado. Entre descargas “legales” rebasadas y conexiones clandestinas que usan el drenaje pluvial como atajo, el sistema está colapsado. El canal de la Zamorana vierte más de lo que puede tratarse, mientras que decenas —o cientos— de descargas ilegales siguen operando con total impunidad.
¿El resultado? Riesgo sanitario para quienes tienen contacto con el agua y para quienes consumen especies del humedal. Una cadena de contaminación que va del drenaje al plato, pasando por la indiferencia oficial.
Aunque se presume la nueva planta de tratamiento como solución, la realidad es otra: la infraestructura va varios pasos atrás del crecimiento urbano. Y mientras no se tapen las tomas clandestinas ni se garantice un saneamiento real, Arroyo Moreno seguirá siendo el espejo incómodo de una ciudad que crece… pero sin control.

