Nuevo León lidera el auge del nearshoring con un crecimiento de 73% en inversión extranjera
México, marzo. 2026. El fenómeno del nearshoring está redefiniendo el mapa industrial de América del Norte, y en ese escenario Nuevo León se consolida como uno de los principales motores de atracción de inversión extranjera directa (IED) en México. La entidad ha logrado posicionarse como un punto estratégico para la relocalización de operaciones globales gracias a su cercanía con Estados Unidos, su infraestructura industrial y la disponibilidad de talento especializado.
De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Economía federal, Nuevo León registró en 2025 un incremento del 73 % en inversión extranjera directa sobre el año anterior, captando más de 3,628 millones de dólares, lo que lo posiciona entre las entidades con mayor crecimiento en México. Además, el gobierno estatal indicó que al cierre la entidad ha superado los 117 mil millones de dólares en inversión extranjera acumulada, consolidándose como líder a nivel nacional en este rubro, gracias a la confianza de inversionistas locales y extranjeros.
Este crecimiento responde, en gran medida, a la decisión de empresas de manufactura avanzada, automotriz, tecnología y logística de establecer o ampliar operaciones en Monterrey y su zona metropolitana. La cercanía con el mercado estadounidense, sumada a su conectividad logística y su ecosistema industrial, ha permitido a la región convertirse en una plataforma estratégica para el comercio y la producción binacional.
No obstante, para mantener este ritmo de crecimiento es indispensable fortalecer la infraestructura financiera que acompaña a la industria. “El nearshoring no solo se sostiene con parques industriales y talento, también requiere liquidez inmediata que permita a las empresas operar y crecer sin fricciones”, señaló Michel Domínguez Martínez, directivo de Remzy, al destacar que el acceso oportuno a capital es clave para acelerar la producción y la expansión de operaciones.
La relocalización de operaciones hacia países cercanos a los principales mercados de consumo ha sido un factor determinante en el crecimiento reciente de Nuevo León. Su proximidad con Estados Unidos representa una ventaja estratégica que ha impulsado la llegada de empresas globales de manufactura avanzada, automotriz, tecnología y logística. Muchas de estas compañías han elegido a Monterrey y su zona metropolitana como base para ampliar sus operaciones, respaldadas por su conectividad logística, infraestructura industrial consolidada y disponibilidad de talento especializado.
Domínguez, ha destacado que un factor crítico para que las compañías aprovechen las oportunidades generadas por el nearshoring es la liquidez operativa inmediata en sus operaciones internacionales. “Las empresas que se integran a cadenas globales necesitan cumplir tiempos y compromisos financieros con proveedores en distintos países, optimizar estos flujos es fundamental para competir en un entorno cada vez más exigente”, explicó el ejecutivo.
La consolidación de Nuevo León como hub industrial está generando efectos significativos en la economía regional. El incremento en la inversión extranjera directa ha impulsado la creación de empleos formales, dinamizado sectores como servicios, inmobiliario industrial y logística, y abierto nuevas oportunidades para proveedores locales. Al mismo tiempo, la entidad ha fortalecido su integración en las cadenas globales de valor. En paralelo, se han impulsado estrategias para incorporar a empresas locales en proyectos de mayor valor agregado, con el objetivo de consolidar un ecosistema productivo más sólido, competitivo y diversificado.
Otro reto estructural es la integración de proveedores locales. A través de impulsa la capitalización y estabilidad de PYMEs, permitiéndoles cumplir volúmenes, tiempos y certificaciones exigidas por grandes corporativos; fortaleciendo así el ecosistema industrial regional. “Para que el nearshoring sea sostenible, es necesario apoyar a las medianas empresas, darles acceso a liquidez y herramientas financieras que les permitan cumplir con los requerimientos de las grandes corporaciones”, apuntó el directivo de Remzy, al destacar que esto fortalece los ecosistemas industriales regionales.
A pesar de los avances, el especialista señala que aún existen desafíos que requieren atención para garantizar un crecimiento sostenible. Entre ellos se encuentran la infraestructura energética, la movilidad urbana, la gestión del agua y la capacitación continua del capital humano. Estos factores serán determinantes para sostener el liderazgo de Nuevo León en el contexto de la reconfiguración de las cadenas productivas globales.
Con cifras históricas en inversión extranjera y una posición estratégica dentro del proceso de nearshoring, Nuevo León se consolida como uno de los destinos más relevantes para la relocalización industrial en América del Norte. Su dinamismo productivo lo ha convertido en un actor clave para la economía mexicana y para la integración económica entre México y Estados Unidos.
El desafío hacia adelante será fortalecer estas ventajas mediante infraestructura financiera sólida, innovación tecnológica y un entorno empresarial que impulse la competitividad internacional y el crecimiento sostenido. “El crecimiento industrial requiere escalabilidad financiera y soluciones que acompañen a las empresas en cada etapa de su desarrollo, brindándoles certidumbre para invertir, innovar y expandirse de manera sostenida”, concluyó.

