Faro DigitalMX
martes 29 de septiembre de 2026
Opinión

TIERRA DE BABEL

El carnaval del mundo

hace 22 h
Compartir nota:
Jorge Arturo Rodríguez                        

El carnaval del mundo

“A fin de cuentas, todo es un chiste”, dice Charles Chaplin, y habrá alguien que no lo consideré así, pero como afirma al-Yâhiz: “Todo tiene su medida, igual que toda situación tiene su proceder. La risa tiene su lugar, igual que el llanto; la sonrisa tiene su momento, igual que tiene el suyo la severidad”. Luego entonces, Chaplin sostiene: “Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.”

            Llama a la puerta la “Ley Antimemes”, muy bien acompañada, silenciosamente mañosa, por la “ley censura”. El “prohibido prohibir” de ustedes ya saben quién, simplemente fue una chorada, una tomadura de pelo, para quienes así lo quisieron y se dejaron, que fueron muchos.

            Hace unos días, a propósito de que Trump prohibió el acceso a ciertos medios a la Casa Blanca, Barack Obama dijo: “Hasta donde puedo ver, no hay ningún grupo considerable de republicanos que se esté pronunciando y diciendo: ‘No, no puedes hacer eso, porque no queremos que, si hay un presidente demócrata, se prohíba el acceso a Fox News’, o a cualquier otro medio que esté arremetiendo contra presidentes demócratas”.

            Obama añadió: “No se puede hacer eso y decir que todavía se vive en una democracia. Este no debería ser un asunto partidista. Quiero subrayarlo. Esto debería ser algo que esté por encima del partidismo”.

            Afirmó: “El problema no es que, en última instancia, la prohibición vaya a ser revocada. El problema es el descaro con el que cualquier presidente podría actuar así y que las personas de su propio partido no digan: ‘No, no puedes hacer eso. Eso no es aceptable’. Esa falta de límites es lo que más me preocupa”.

            Cierto, Obama, “No se puede hacer eso y decir que todavía se vive en una democracia”. (cnnespanol.cnn.com, 23/09/2026). Toda proporción guardada, ¿no les recuerda algo? ¿A México y otros tantos?

El humorista gráfico Alberto Montt comentó alguna vez que en tiempos de corrección política y cancelaciones, lo único que nos queda es el humor. Ahí ‘ta.

Había una vez un niño tan, tan, tan despistado que... ¡da igual, me he olvidado del chiste!

¿Qué tiempos vivimos? ¿Se avecina mal tiempo? Como el minicuento “Cálculo”, de George Steiner: “¿A qué distancia tiene que estar una flecha para que empecemos a preocuparnos?”

Bueno, como dice el proverbio judío: “El hombre piensa, Dios se ríe”.

Les dejo una muestra sobre la risa de Umberto Eco en “El nombre de la rosa”:

“El abad ciego pregunta al investigador William de Baskerville:

–¿Qué anheláis verdaderamente?

—Quiero el libro griego, aquél que, según vosotros, jamás fue escrito. Un libro que sólo trata de la comedia, que odiáis tanto como a la risa. Se trata probablemente del único ejemplar conservado de un libro de poesía de Aristóteles. Existen muchos libros que tratan de la comedia. ¿Por qué este libro es precisamente tan peligroso?

—Porque es de Aristóteles y va a hacer reír— respondió el abad.

—¿Qué hay de inquietante en el hecho de que los hombres puedan reír?

—La risa mata el miedo, y sin miedo no puede haber fe. Aquél que no teme al Demonio no necesita más de Dios.”

Ante lo que pasa en el mundo y, desde luego, en México, me pregunto: ¿Reímos o lloramos? O como el poema de Juan de Dios Peza “Reír llorando”:

“El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.”

            Vaya, ¿o nos quedamos a ver el carnaval de los políticos?

Los días y los temas

De acuerdo, Reymundo Riva Palacio: “Es absolutamente correcto, política e históricamente, defender la soberanía y rechazar la intervención extranjera. Pero es totalmente incorrecto, moral, política e históricamente, ceder soberanía a los cárteles y tolerar que intervengan abiertamente en política, elecciones y economía. Esto, presidenta, no es un cliché.” (elfinanciero.com.mx, 25-09-2026).

            Da miedo. Ahí veremos, digo el ciego. Y si no, aquí les dejo el microcuento “Amputaciones”, de Dalton Trevisan:

“Por haber jugado con el ventilador, la niña tiene la punta amputada del meñique. Desde entonces las tres muñecas, de castigo, tienen el mismo dedo cortado con tijeras.”

De cinismo y anexas

Juanito llega a casa con el recibo de la escuela y su padre le dice:
-Madre mía, ¡cómo es caro estudiar en tu colegio!
Y Juanito le dice:
-Y mira, papá, que yo soy el que menos estudia en mi clase.

Hasta la próxima.
¿Te gustó la nota? Compartila:

Seguí leyendo