Reforma electoral abre fisura en bloque oficialista: Monreal impone respaldo “obligatorio” y anticipa choque con aliados
Ciudad de México. La reforma electoral del Ejecutivo federal ya genera tensiones dentro del propio bloque gobernante. El coordinador de los diputados de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, ordenó a su bancada otorgar un respaldo “total y obligatorio” al proyecto presidencial, aun cuando reconoció que “será muy difícil” contar con el acompañamiento pleno de los partidos aliados.
La instrucción se dio en una reunión privada convocada de manera extraordinaria, donde el líder parlamentario advirtió que el contenido de la iniciativa podría derivar en un “desacuerdo legislativo temporal” con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), socios clave del oficialismo en la Cámara baja.
Disciplina interna vs. coalición en riesgo
La orden de disciplina legislativa refleja un intento de cerrar filas en Morena ante un debate que se anticipa polarizado en el Congreso. Sin embargo, el propio Monreal aceptó que la redacción y alcances de la reforma dificultan el respaldo automático de PT y PVEM, lo que abre una grieta política en la coalición gobernante.
De confirmarse la falta de consenso, el bloque oficialista enfrentaría su prueba más delicada en la actual legislatura: sacar adelante una reforma electoral de alto impacto sin unanimidad entre sus aliados.
Impacto político nacional
El mensaje del coordinador morenista tiene tres lecturas clave:
Centralización del control político: Morena busca blindar su votación interna para evitar deserciones en un tema estratégico para el gobierno federal.
Advertencia preventiva a aliados: El señalamiento público de un posible “desacuerdo temporal” presiona al PT y PVEM a definir postura antes del debate en el pleno.
Escenario de negociación tensa: Si los aliados se distancian, el oficialismo podría verse obligado a renegociar puntos centrales o enfrentar un proceso legislativo más prolongado y conflictivo.
Repercusiones en el tablero legislativo
La eventual ruptura parcial dentro del bloque gobernante no implicaría necesariamente un quiebre definitivo, pero sí evidenciaría divergencias sobre el rediseño del sistema electoral. Para la oposición, este escenario representa una ventana política para frenar o modificar el alcance de la reforma.
Mientras tanto, la instrucción de respaldo “obligatorio” coloca a los legisladores de Morena ante una votación de alta disciplina partidista, lo que podría elevar el costo político de cualquier disenso interno.

